martes, 11 de octubre de 2011

Que Tanto Sacrificio no te Rompa las Pelotas

A propósito de la reciente muerte de Steve Jobs cofundador de la industria de tecnología más innovadora de las últimas décadas me sorprendió la declaración en la cual Jobs autorizó al escritor nominado al premio Pulitzer Walter Isaacson para que publicara su biografía completa para que sus hijos lo conocieran, porque según Jobs “Nunca estaba allí para ellos, y quería que ellos supieran por qué y entendieran lo que hice”, contó Jobs a Isaacson en su última entrevista. Para quienes tenemos hijos resulta increíble que hoy en día muchas personas sacrifiquen el valioso tiempo que se debería dedicar a los hijos sobre todo en los primeros años de vida, según tengo entendido los primeros 7 años son fundamentales en la educación de nuestros hijos y el no estar presente en estos años no creo que sea garantía de un buen desarrollo. Son muchas las personas que delegan ese valioso acompañamiento a familiares cercanos en el mejor de los casos, otros muchos en manos de personas del servicio doméstico, que en muchas ocasiones no son una buena opción.

Particularmente pienso que ese deseo de riqueza que apremia a muchas personas hoy las ha alejado del modelo ideal de padres como los padres que en mi caso tengo la fortuna de tener, padres entregados a la educación de sus hijos, pero hoy el dinero y la fiebre que por el tiene tanta gente ha olvidado los valores fundamentales para que una sociedad aporte individuos ejemplares.

Conozco muchas personas cercanas que trabajan tanto tiempo que cuando llegan a sus hogares sus hijos ya están dormidos, los fines de semana llevan trabajo para sus casas, sacrificando el poco tiempo del que dispondrían para disfrutar en familia con sus hijos.

Definitivamente el dinero hace falta, pero no lo es todo en la vida, hay cosas más importantes en la vida como lo es la familia, la salud, los amigos, les comparto el discurso más corto expuesto por Bryan Dyson, ex Presidente de la multinacional Coca Cola, una de las tres marcas más costosas de todo el mundo.

“Imagina la vida como un juego en el que estás malabareando cinco pelotas en el aire. Estas son: Tu trabajo, tu familia, tus amigos, y tu vida espiritual, y tú las mantienes a todas estas en el aire.

Pronto te darás cuenta que el trabajo es como una pelota de goma. Si la dejas caer, rebotará y regresará. Pero las otras pelotas: Familia, Salud, Amigos y Espíritu son frágiles, como el cristal. Si dejas caer una de estas, irrevocablemente saldrá astillada, marcada, mellada, dañada e incluso rota. Nunca volverá a ser lo mismo. Debes entender esto: apreciar y esforzarte por conseguir y cuidar lo más valioso.

Trabaja eficientemente en el horario regular de oficina y deja el trabajo a tiempo. Dale el tiempo requerido a tu familia y a tus amigos. Haz ejercicio, come y descansa adecuadamente. Y sobre todo… crece en vida interior, en lo espiritual, que es lo más trascendental, porque es eterno.

¡Piénsalo! Bryan Dyson”

¿Será que tenemos que romper alguna de esas pelotas para comprenderlo? Como les ha ocurrido a tantas personas famosas, incluyendo al gran Genio de Apple, Pixar y NexT Steve Jobs…

Jorge Marín Octubre 11 de 2011

viernes, 7 de octubre de 2011

Caos Vehicular en nuestras ciudades, que nos espera

Esta semana leyendo la prensa local me encontré con un artículo que trataba sobre el incremento desmesurado del parque automotor en Colombia, allí se hablaba de cifras que según la fuente son oficiales, yo le dejo a mis lectores que hagan el ejercicio de un conteo y saquen conclusiones, el artículo hablaba de unas 3millones de unidades de motos, frente a 3.5 aproximados, no recuerdo la cifra exacta, pero era muy cercana a los 3.6 de automotores teniendo en cuenta particulares, transporte público y de carga, yo me he puesto a contar vehículos frente a la ventana de la oficina en donde trabajo en plena avenida el poblado y pienso que la proporción no corresponde a esas cifras yo cuento en promedio entre 4 a 5 motos por cada 20 automotores.

Se decía que el aumento desmesurado de las motos obedecía a unas mejores condiciones económicas de los colombianos, yo no estoy de acuerdo con esa afirmación, porque particularmente pienso que en gran parte es por la falta de movilidad que enfrentamos en nuestras ciudades, también por la falta de espacio en donde parquear, en mi caso yo trabajo en una oficina en el edificio DHL, en la avenida el poblado al lado del Club El Campestre, trabajo con unas 60 compañeros, pero sólo hay disponibilidad como de 12 parqueaderos para carros disponibles, estos están designados a las personas con mayor jerarquía, por lo que los otros 50 deben encontrar otras soluciones de parqueo, lo peor es que cerca no hay parqueaderos públicos, por lo que algunos se aventuran a dejar sus carros en calles cercanas y exponerlos a los dueños de lo ajeno. Yo preferí la moto porque esta se guarda más fácil en el edificio, porque para estos vehículos hay asignada una zona bajo techo y vigilada, razón suficiente para preferir una moto, otra razón es que me parece de mucho peso es que me parece poco práctico tener un carro en esta época en la cual no hay por donde actuar, el cual tocaría dejarlo guardado 2 días de la semana, mientras que en la moto actualmente no tengo problemas de pico y placa, y lo mejor de las motos, el tiempo que me demoro en llegar a la casa en horas pico es la casi la tercera parte de lo que me demoraría en carro y un quinta parte de lo que me demoraría en metro, ya que me toca caminar varias cuadras hasta la estación y luego trasbordar un colectivo a la Estrella que son bien demorados. Entonces comprenderán que la opción de una moto no sólo es por presupuesto económico, es por mucho más, se me olvidaba otro datico, lo económicas que son las motos, ando toda la semana con 12 o 15 mil pesos un promedio de 160 kilómetros, que más razones quieren, la lluvia no me molesta, ando con todo mi equipo impermeable, y al agua no le tengo pereza.

Se estima que las principales ciudades colombianas colapsaran en los próximos 10 años debido a la gran cantidad de vehículos.

Si hoy los colombianos se sienten atrapados en el tránsito de Bogotá o de Medellín o de Barranquilla, ni se imaginan el caos que les espera en los próximos 10 años. Y ni qué decir del desastre que se vislumbra para los empresarios que tengan que movilizar carga hacia los puertos. Con el aumento en el número de carros, motos y vehículos pesados, y la falta de vías, el país va, indefectiblemente, hacia la inmovilidad total.

Lo más paradójico de todo es que el crecimiento económico, que es el que ha generado el acelerado aumento del parque automotor, se frenará justamente cuando se infarten las ciudades por la mala movilidad. "Las ciudades se estancarán y caerán en una trampa de pobreza muy difícil de superar". Este panorama apocalíptico no es el guión de una mala película futurista, sino el resultado de un estudio sobre el 'Transporte como soporte al desarrollo del país', presentado por la Universidad de los Andes y cuyo grupo de investigadores lideró el ex director de Planeación Juan Carlos Echeverry.

Según el estudio, hoy la tasa de motorización vehicular (carros y motos por habitante) está creciendo fuertemente y seguirá haciéndolo en las próximas décadas. Actualmente, Colombia tiene menos de siete carros y cinco motos por cada 100 habitantes, una tasa baja en comparación con países de desarrollo similar. Mala noticia porque significa que pueden llegar más vehículos.

Un modelo utilizado por los autores del estudio muestra que en Colombia quien gana un millón de pesos está en capacidad de comprar moto y a partir de dos millones adquiere carro. Un umbral tan bajo para costear un vehículo particular explica por qué el número de carros se triplicará en los próximos 30 años, al pasar de tres millones a 10,4 millones. Entre tanto, el número de motos se multiplicará por 5,5 veces, de 2,3 millones actuales pasará a casi 13 millones.

Si todo esto ocurre en el 2040 nuestras calles parecerán a las de Saigón en Vietnam, en donde casi todo el mundo anda en moto, esta foto es real, no es una marcha ni manifestación de motociclistas, es un día normal en las calles de Saigón.

"El mayor número de carros tendrá un impacto muy grande en el patrón de desarrollo de las ciudades, en su expansión, en el número y la longitud de los viajes, en el uso del transporte público, en la cantidad de vías que se requieren, en la congestión de las mismas, en la contaminación ambiental, en los niveles de accidentalidad y, en fin, en la calidad y la sostenibilidad de la vida urbana".

En las otras ciudades del país el panorama no es mejor. En Medellín y en Barranquilla, por ejemplo, se prevé, en 30 años, un crecimiento de cuatro veces el actual parque automotor. Cali, Bucaramanga y Pereira tendrán un crecimiento menor.

Pero el mayor dolor de cabeza, que vendrá por cuenta del número de motos, se alcanzará en corto tiempo. El número de motos está creciendo más rápidamente que el de carros. Colombia es el segundo país de la región, después de Brasil, en ensamblaje de motos. Se producen cerca de 450.000 unidades y se exporta el 7 por ciento.